Abrevando

Abrevando

José Antonio Lavín Reyna

“Cada persona que ves, está luchando una batalla de la que tú no sabes nada. Sé amable siempre”: En busca de la felicidad.

Debates sin ruta

Desde el primero de julio nos encontramos los mexicanos dentro de un debate nacional, el cual ha arreciado desde la toma de posesión y las posturas de AMLO, seguramente el debate es de suma importancia ya que en muchos sentidos nuestro país se juega la viabilidad y la oportunidad posible de crecimiento y desarrollo hacia el futuro, en esta coyuntura están los perversos juegos de poder que de repente terminan por nublar la razón y la prioridad que es atender los temas que propicien cambios disruptivos de transformación estructural que se le debe a México.

Escuchamos voces que señalan la existencia de mercenarios disfrazados de políticos; los amlovistas les llaman amargados que hoy reniegan y atoran lo que en su momento desde el poder no tuvieron el talento de operar; a la par de los oportunistas que hoy dicen una cosa y mañana otra según convenga sin darse cuenta que no tienen un ápice de credibilidad y que si conocieran la palabra vergüenza no se atreverían siquiera a dar la cara.

Es conveniente señalar que frecuentemente los mexicanos cometemos el error de perder la ruta que pueda guiar hacia la discusión de lo fundamental y sobre lo cual se tendría que llegar a compaginar si son ciertas,  que no son… ni serán…  nos referimos a las cuestiones populares, sin embargo, las voces de los que están ahora gobernando señalan que la realidad es que nuestro país ha sido gobernado tan mediocremente por tanto tiempo, que la famosa cuarta transformación dirigida hacia otro tipo de desarrollo habrá de doler iniciando por reconocer que no todos nuestros males surgen por los malos gobiernos, sino que en muchos y muy variados sentidos somos nosotros mismos, los ciudadanos, los primeros que no estamos dispuestos a modificar nuestras acciones y reconocer nuestras responsabilidades para, a la hora de poner lo que nos corresponde, ser los primeros que procuramos evadir y “buscarle” con el afán de no cumplir o en su defecto corromper para hacerlo lo menos posible.

Así las cosas, lo prioritario es retomar el camino para construir opiniones más fundadas con argumentos sólidos no solo para entender hacia dónde podemos y debemos ir (sino para dilucidar la manera en que juntos, sociedad y gobiernos en sus distintos ámbitos y de todos los partidos) sabiendo disentir con prudencia pero sin perder de vista la ruta trazada en aras de consolidar las decisiones con visión de Estado en la que todos debemos de caber en mayor o menor medida.

En esta era de la comunicación, con mayor razón tenemos que ser cautos a la hora en que procesamos tal o cual información con la idea de eventualmente ejercer alguna opinión al respecto.
Lo que antes tardaba demasiado en saberse, quedando muchas veces en el olvido, hoy no solo se sabe, sino que se disemina de manera exponencial propiciando que muchos caigan en la tentación de prejuzgar y juzgar sin que prive el análisis necesario para dar a cada quien lo que merece.

Si queremos que México cambie, como sociedad civil debemos tener la inteligencia para opinar sobre cuestiones públicas, como sociedad civil, debemos estar a la altura de las circunstancias para saber opinar al respecto.

Es, lo mínimo que debemos hacer si queremos ser parte de la solución y no del problema en un país que tiene todo el potencial para que juntos se le dé (o nos demos) otro destino.

Algo Más…

Mal le sienta a Iguala un gobierno que se queja de lo mismo que él ocasionó. Quizás el alcalde Antonio Jaimes piense que todos los ciudadanos tienen la memoria corta. Su salida de su primer periodo fue por la puerta de atrás, dejando una enorme deuda que llevó al partido que lo cobijó a una estrepitosa derrota, debido principalmente a acciones de corrupción. Más sin embargo, el hombre de la Z, lo premió con la Secretaría de Salud, continuando con la pendiente de corrupción iniciada por René Juárez Cisneros. Eran tal los desvíos, que por azahares del destino se quemó toda la documentación que supuestamente amparaba las compras y gastos del Seguro Popular; él fue parte de esa gente que contribuyó a poner en la picota ese programa de beneficio popular.

Ahora sale que ya pidió 10 millones de pesos como adelanto de las participaciones federales correspondientes al año 2019; o sea, ya está empeñando la hacienda pública.

Gozoso se regocija de su iluminación; no emite el costo de esos trabajos, que en su óptica volvieron a tejer y retejer a la sociedad de Iguala, mientras que la basura se acumula ya que no hay dinero para reparar los camiones, ni dinero para cambiar las luminarias fundidas de las distintas calles de la ciudad.

Ya vendió en conjunto con sus cómplices síndicos y regidores el DAP. A esa misma empresa ya le entregó las instalaciones de la feria.

Despertemos, amparémonos contra el inconstitucional porcentaje del 13 y 11% respectivamente, y no seamos partícipes del saqueo.

CDLII.- En estos días de pensar y repensar nuestras acciones, les deseo de todo corazón una Feliz Navidad 2018. Seamos felices. No cuesta, no tiene impuesto.

Sabías que: Los hombres sudan más que las mujeres. Ellas tienen mayor capacidad para regular el agua que pierden.

Hasta la vista

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